La modestia del programador
Nota: Publicaciones migradas de mi primer blog. Las mantengo por motivos históricos aquí (mayormente para comparar cómo ha cambiado mi forma de pensar en los últimos años).
Viernes noche, muchos de fiesta… yo mientras tanto programo, escribo líneas y líneas de código… y mi única compañía es una litrona Cruzcampo (ojo: no me pagan por la publi :P). Y mientras programo se me ocurre mirar algunos proyectos que, por decirlo de alguna manera, «comenzaron» al mismo instante que nació vidali. Mi primera sorpresa es observar que muchos de esos proyectos han sido abandonados… Hay muy buenas ideas en ellos, sin embargo muchos lo han dejado de lado. Una pena…
Luego tenemos al otro grupo, al grupo de proyectos que siguen en marcha. Y mientras unos lo hacen bien, se esfuerzan y van puliéndose, veo que otros solo siguen con campañas autopublicitarias de un producto muy poco revolucionario, comparándose con grandes empresas. Y aunque demuestren un gran trabajo, me dejan una duda… ¿Y la modestia dónde se la dejan?

Es muy común escuchar en internet eso de que los buenos programadores pecan de ser soberbios, de tener esa imperiosa necesidad de mostrarse superiores a los demás… no les falta razón. Esta entrada va dirigida a ellos, a los programadores sabelotodos…
«Cuenta la leyenda que el programador sabelotodo te da la solución a tus problemas, resultados perfectos, pero que no para de llenarse él mismo de gloria y fama, y, con cada progreso que hace, su torre de ego se hace cada vez más grande…»
Podría tratarse del inicio de alguna de las historias de Julio Verne, pero lejos de la fantasía esto simplemente refleja la realidad de los programadores y desarrolladores de software hoy en día… ¿En realidad podemos pecar (me incluyo) de presumir que somos unos grandes programadores/desarrolladores? ¿Tan seguros estamos de que no hay nadie mejor que nosotros? Esas preguntas rondan por mi mente… Y sí, lo admito, yo también he hecho eso algunas veces.
Lo único que propongo es que si algún programador ve esta entrada, debata abiertamente sobre esa arrogancia que nos puede salir a veces a la hora de alabar nuestro propio trabajo como informáticos… Así que el resto de esta entrada depende de los comentarios 😉
Un saludo.
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